Experiencias y ejemplos

EXPERIENCIAS Y EJEMPLOS DE LA PRÁCTICA ANALÍTICA (*)
1913
LA recopilación de pequeñas aportaciones que aquí iniciamos con una primera
serie exige algunas palabras introductorias. Naturalmente, los casos patológicos en los
cuales el psicoanalista realiza sus observaciones no tienen todos el mismo valor para el
acrecentamiento de su saber. Hay algunos que le obligan a aplicar cuanto sabe, sin
permitirle aprender nada nuevo; otros, que le muestran lo ya conocido en expresión
particularmente nítida y en hermoso aislamiento, de modo que no sólo debe a estos
enfermos confirmaciones, sino también ampliaciones de sus conocimientos. Tenemos
derecho a sospechar que los procesos psíquicos que queremos estudiar no son en los
primeros casos distintos que en los segundos, pero preferimos describirlos en estos
ejemplos favorables y transparentes. Por otra parte, la embriología también acepta que la
división del huevo humano se realiza en los embriones pigmentados, desfavorables para
la observación, de igual manera que en los transparentes, pobres en pigmento, que elige
para efectuar sus observaciones.
Pero los múltiples ejemplos hermosos que confirman prácticamente los
conocimientos del analista por lo general se pierden, dado que su inclusión en un texto a
menudo debe ser diferida por mucho tiempo. Por eso es bastante útil disponer de un
vehículo que permita publicar y llevar al conocimiento general estas experiencias y
ejemplos, sin aguardar a su elaboración desde puntos de vista más generales y
superiores.
La sección aquí inaugurada tiene la finalidad de ofrecer un lugar para incluir este
material. Convendrá ajustarse a la mayor parquedad; la agrupación y sucesión de los
ejemplos son totalmente arbitrarias.
(1) Sueño con una causa precipitante no reconocida
Un sujeto de buen dormir despierta una mañana en un lugar de veraneo en el Tirol
con la idea de haber soñado que el Papa había muerto. No pudo encontrar la explicación.
En el curso de la mañana del mismo día le dijo su esposa: «¿Escuchaste el espantoso
ruido que hacían las campanas esta mañana temprano?» No las había oído pero
evidentemente que había soñado con eso. La interpretación que su sueño dio a las
campanas fue su venganza sobre los piadosos tiroleses. Según los periódicos, el Papa
estaba ligeramente enfermo en esa época. (Ejemplo incluido posteriormente por Freud
en La interpretación de los sueños.)
(2) La hora del día en los sueños
A menudo éstas tienen que ver con la edad del sujeto en algún período muy
especial de su infancia. En un sueño, las cinco y cuarto de la mañana significaba la edad
de cinco años y tres meses, lo que era significativo, ya que esa era la edad del sujeto al
nacer su hermano menor. Hay muchos ejemplos por el estilo. (Este ejemplo y el
siguiente también fueron incluidos en La interpretación de los sueños.)
(3) Representación de edades en los sueños
Una mujer sueña que iba caminando con dos pequeñas niñas cuyas edades
diferían en quince meses. La sujeto fue incapaz de ubicar a ningún familiar o conocido a
quienes calzara esa cifra. Se le ocurrió a ella misma que las dos niñas la representaban a
ella en dos diferentes períodos traumáticos de su niñez, separados por quince meses (a
los tres años y medio y a los cuatro años y tres cuartos).
(4) Posición al despertar de un sueño
Una mujer soñó que estando acostada de espaldas presionaba las plantas de sus
pies los de otra mujer. El análisis concluyó que probablemente ella estaba pensando en
escenas de brincos, sustitución mnémica de visión del acto sexual. Al despertar se dio
cuenta que, muy al contrario, yacía sobre su abdomen con los brazos cruzados, imitando
así la posición del hombre y de su abrazo.
(5) Dos piezas y una pieza
El sujeto tuvo un sueño donde vio dos piezas (salón familiar) que se habían
transformado en una sola. Nada actual. El sueño señalaba el genital femenino y el ano,
que de niño consideraba como una sola área, el `culo' (de acuerdo con la teoría infantil
de la cloaca), y que ahora sabía de la existencia de dos cavidades y orificios separados.
Se trataba de una representación invertida. (Este ejemplo y el siguiente también fueron
incluidos en La interpretación de los sueños.)
(6) El abrigo como símbolo
En sueños de mujeres, el abrigo revela ser incuestionablemente un símbolo de
hombre. Puede que contribuya a la relación la asonancia lingüística (`mantel', en
alemán).
(7) El caso de vergüenza por los pies
Después de varios días de resistencia, la paciente comunica que se había enojado
mucho porque un joven al que regularmente encontraba cerca del domicilio del médico
y que siempre la miraba con admiración, la última vez había echado una mirada
despectiva a sus pies. En general no tiene ningún motivo para avergonzarse de éstos. La
misma enferma trae la solución, después de confesar que había tomado al joven por el
hijo del médico; es decir, en razón de su transferencia, por su hermano mayor. Sigue
entonces el recuerdo de que a la edad de unos cinco años solía acompañar a su hermano
al excusado, donde lo contemplaba al orinar. Presa de envidia por no poder hacerlo
como él, cierto día intentó imitarlo (envidia fálica), pero se mojó los zapatos y se enojó
mucho cuando su hermano le hizo burlas por ello. El enojo se repitió durante mucho
tiempo, cada vez que el hermano, queriéndole recordar aquel infortunado accidente, le
miraba despectivamente los zapatos. Agregó que esta experiencia había determinado su
conducta ulterior en la escuela. Cuando algo no le salía bien al primer intento, jamás
podía resolverse a probarlo de nuevo, de modo que fracasó completamente en muchas
asignaturas. He aquí un buen ejemplo de la determinación del carácter por el prototipo
de la sexualidad.
(8) Autocrítica de los neuróticos
Siempre es notable y digno de particular atención cuando un neurótico suele
insultarse a sí mismo, juzgarse despectivamente, etc. Frecuentemente se llega a
comprenderlo, como en las autoacusaciones, aceptando una identificación con otras
personas. En un caso, las circunstancias accesorias de la sesión analítica obligaron a
explicar de otra manera esta conducta. Una joven que jamás se cansaba de asegurar que
era poco inteligente, carente de talento, etc., sólo quería señalar con ello que era
físicamente muy bella, y escondía esta jactancia tras aquella autocrítica. Por otra parte,
también en este caso existía la alusión a las consecuencias perniciosas de la
masturbación, alusión que se ha de sospechar en todos los ejemplos de esta índole.
(9) Consideraciones de la representabilidad
El soñante saca a una mujer de debajo de la cama (zieht hervor), vale decir la
prefiere a otras (Vorzug). En otro sueño, el paciente, que es oficial, está sentado a la
mesa frente al emperador (gegenüber sitzen): se pone en oposición (Gegensatz) al
emperador; es decir, al padre. Ambas representaciones plásticas fueron traducidas por el
mismo paciente. (Este ejemplo y el siguiente, incluidos en La interpretación de los
sueños.)
(10) Sueños con personas muertas
Si alguien sueña conversando o relacionándose con personas muertas, tiene a
menudo el sentido de su propia muerte. Pero si en el mismo sueño recuerda que tal
persona ya está muerta, el sujeto está rechazando la idea que eso signifique su propia
muerte.
(11) Sueños fragmentarios
Éstos a menudo contienen únicamente los símbolos referentes al tema del sueño.
Por ejemplo, en un sueño acaecido frente a impulsos homosexuales: `él iba a caminar a
un lugar con alguien'… (confuso)… globos.
(12) Aparición en el sueño de los síntomas de la enfermedad
Los síntomas de la enfermedad (angustia, etc.) que aparecen en el sueño parecen
querer decir, en general: «Por eso (por los elementos del sueño que antecede) he
enfermado.» Esta expresión onírica representa, pues, una continuación del análisis en el
sueño.