Aunque marche por la oscuridad
nada he de temer,
porque Tú conmigo vas,
mi Pastor que me hace sosegar.
Tú que me conduces a tus fuentes de paz,
Tú me has bautizado; por tu senda voy.
Tú que me preparas tu mesa en la fe,
Tú me das la copa; rebosando está.
Tu bondad conmigo llega hasta el final
y mi vida entera para Ti será.