Los romanos condenaron a Jesús a morir en una cruz

Los romanos condenaron a Jesús a morir en una cruz. Tuvo que llevar hasta el calvario la cruz en que iba a morir clavado. Fue un camino de sufrimiento, pero lo hizo porque nos quería mucho y quería salvarnos del pecado. También nosotros, cuando sufrimos, debemos decirle: "Jesús, te quiero mucho. No me dejes solo en este sufrimiento. Ayúdame, Señor.