Hubo un momento en la historia, en que los hombres se hicieron muy malos y no querían a Dios. Entonces la naturaleza se volvió contra el hombre y llovió tanto que se ahogaron hombres, animales y plantas. Pero Dios salvó a su amigo Noé y su familia, diciéndole que hiciera una gran barca donde metiera una pareja de cada animal y una planta. Así, al acabar el diluvio todo volvería a empezar.
