Cuarto dia - The Wicklow Way

Fotos

Página de Inicio

el creador de la web

11 de abril de 2007, de Iron Bridge a Muskeagh Hill

El cuarto día nos despertaríamos en Iron Bridge. Dormimos casí 12 horas, desde las 10 y pico de la noche anterior hasta las 10 de la mañana. El día era espectacular, de nuevo sol, cielo azul, temperatura ideal para andar... Pero las energías cada vez eran menos, así que desayunamos los sandwiches que nos había preparado el día anterior la señora del pub de Drumgoff.

Nuestra guía decía que la etapa que salía de Iron Bridge, acabaría en Tinahely, separadas por 21 Kms. Así que decidimos no hacer ní un Km. de más, estabamos cansados, y el día anterior pensabamos habernoslo tomado más tranquilo, pero al final, por falta de agua y de sitio para acampar, no pudo ser así.

Saldríamos a las once menos diez de la mañana, la jornada partiría tranquila, y como siempre, hicimos buenos kilometros en las primeras 2 horas. Más tarde el ritmo empezaba a decaer.

Nos impactó nada más salir la imagen de una oveja que había dado a luz a un cordero muerto, apenas hablamos sobre ello, pero nos dejó un extraño sabor de boca pese al conocimiento de que esto es algo habitual en el mundo de la ganadería.

Por otro lado, la jornada invitaba al optimismo, nos estabamos acostumbrando al ritmo de andar a diario, estabamos dejando a nuestras espaldas las montañas de Wicklow y nos adentrabamos en lo que aquí llaman the country side (el campo), lo que supondría etapas más tranquilas... empezaban a verse los ganados de ovejas y de vacas, también algún caballo que otro. Esta es quizás la cara más conocida de Irlanda, pero vivirla tan de cerca resultó apasionante.

Tras unas horas de andada matinal, pararíamos en un sitio tranquilo a tomar el almuerzo. Comimos las barritas calóricas que compró Silvia en Glendalough, casí 1000 calorías por barrita, nos echamos 1 y media por cabeza, más que suficiente. Allí, me dediqué a intentar fotografiar a una avispa que revoloteaba constantemente, al final ¡conseguí echarle una foto más o menos nítida!

Más tarde, y viendo la guía que llevabamos, nos dimos cuenta que en el pub que pensabamos desayunar mañana y rellenar nuestras municiones, según indicaba el libro, ¡no servían comidas! Esta era la peor noticia que nos podían dar en el día de hoy, pues contabamos con desayunar y coger unos sandwiches para el camino en ese pub, ya que aun nos restaban 2 etapas más la de hoy y no existían ni más pubs, ni tiendas en el camino. Pensamos todo el día como hacerlo, y comenzamos a racionalizar un poco más la comida de cara a lo que pudiese ocurrir.

Seguimos caminando, el camino no era duro, aunque si existían algunas subidas pronunciadas, nunca eran muy largas, atravesamos campos y bosques, vimos un conejo al que pude echar una foto, y seguimos andando, molestados por las nubes de mosquitos que nos encontrabamos en el camino.

Pronto, sobre las 6 de la tarde llegaríamos a Tinahely, pero en el río que pensabamos acampar, en ambas orillas estaban cercados los campos, todo propiedad privada y sin acceso a ella, era imposible acampar allí sin temor a ser despertado a mitad de noche por un granjero furioso por un supuesto ayanamiento de morada, así que decidimos seguir caminando hasta encontrar un sitio donde acampar, por enésima vez, la jornada sería más larga de lo previsto incialmente.

Encontramos un campo en la cima de un monte, donde los conejos se encorrían jugueteando, y ante esta imagen de fábula decidimos acampar y disfrutar del espectáculo.

Seguir leyendo, ir a la quinta jornada...

1er dia

2º dia

3er dia

4º dia

5º dia